lunes, 22 de abril de 2013

De verdad que lo siento, GAIA


Hoy, 22 de abril de 2013, se celebra el Día de la Tierra, jornada festiva y reivindicativa en la que grandes actores del escenario político a nivel mundial, europeo, estatal, castellano y local se harán innumerables fotografías echando puñados de tierra en alguna nueva plantación de árboles, en algún bonito parque de ciudad.
GAIA, diosa de la Tierra, en óleo.
 
Hoy, Madre Tierra, no puedo pedirte más que disculpas. Disculpas en nombre del Gobierno de España,
Por las modificaciones en la Ley de Montes, permitiendo recalificaciones de montes públicos tras su incendio.
Por las modificaciones en la Ley de Costas, por ampliar los periodos para la destrucción de construcciones dentro de los márgenes de servidumbre y por reducir ésta de 100 a 20m.
Por la próxima modificación de la Ley de Evaluación de Impacto ambiental, reduciendo el control técnico-administrativo y conservacionista de planes, programas y proyectos que te dañarán irreversiblemente.
 
Por Villar de Cañas, por Borobia, por la Ley ViRus, por todas estas herejías legales que, ocultadas tras la crisis, no salen en los telediarios pero que son las que te sesgarán, te sangrarán y acabarán contigo.

 
ISLA, en Cantabria (Castilla)



jueves, 11 de abril de 2013

La Rondilla no es España


Cercano queda ya el 23 de abril. Fecha significativa, fecha básica para nosotros. Fecha en la que nos juntamos los que podemos en la campa. Fecha en la que tomamos fuerza y decimos “este año, sí”. Los años, lustros y décadas van pasando y cada año que nos juntamos acabamos reconociendo que “este año, tampoco”.
 



Cuando era pequeño, en las calles de mi barrio, las paredes hablaban y las leía, las escuchaba. Me decían que La Rondilla no era España, que era Castilla, que Castilla era Nación y que Tierra Comunera era la opción. En los pupitres de la Facultad y del Aulario, inscribí mil veces esos mismos mensajes, y también las mismas referencias que yo escuchaba, que viva el 23 de abril, y que Castilla, León comuneras son. Eran otros tiempos, eran tiempos en los que el Duque de Lerma gritaba también OTAN no, bases fuera. Eran tiempos en los que reconocer que eras nacionalista castellano te daba un aire a persona ilustrada…

Hoy ya no leo esos mensajes en las paredes. Y ya no se escuchan esas palabras. Todo el empuje que existía se acalló y la gente se fue reubicando en partidos populares o soes, en realmadrid o barsas. Parece que el castellanismo ha virado hacia dentro. La imagen que ofrece es de no saber qué esta haciendo, si es regionalista o no, si es nacionalista o no, si es de derechas o de izquierdas o de nada, si es de 14, 16, 17 o las que sean, si hemos de ser morados, carmesís, cuartelados o estrellados… Y lo peor es que esto lo hacemos sin tener la mínima cuota de poder (porque tener alguna alcaldía, concejales o pedanías no es poder), por lo que da miedo en que puede convertirse el día que se alcance. Dejo a parte, todo el trabajo a nivel local que sí se realiza.

No estamos disfrutando ni fomentando la diversidad dentro del castellanismo, sino más bien nos aterroriza. Y cada cual se convierte en juez y parte del resto, menospreciando las distintas tesis o posiciones que son lógicas dentro de las familias.

Conmigo no contéis para esto. Los que queráis seguir enquistados en las diferencias, allá vosotros.

Mi afán es otro, mi afán es Castilla ¿te vienes?
 

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